5 trucos para guardar juegos sin volverte loco

Abrir un juego nuevo y precintado es siempre una experiencia orgásmica. El olor a cartón, los troqueles aún intactos, un manual por descubrir… Pero después de abrir y destroquelar todo, nos encontramos con un mar de piezas, contadores y tableros que no inspiran mucha confianza al guardar. Cuando vuelvas a abrir el juego se habrá vuelto a mezclar todo, convirtiéndose en un puzzle interminable de organización; y lo sabes. Hoy vamos a ver unos simples trucos (por aún no los conocías) que te lo pondrán muy fácil:

1 Usa bolsitas

Es algo simple que en mi infancia ni se pasaba por la cabeza. Hace años, era necesario acercarse a la tienda de al lado a comprar bolsas con autocierre para guardar las decenas de piezas de cada juego. Hoy día, tenemos la suerte de que cada vez más editoriales incluyen (casi) todas las bolsas necesarias en sus juegos. Aunque las de plástico son económicas, las bolsas de tela son más personalizables, ecológicas y visualmente más atractivas.

Y no sólo son recomendables para guardar contadores. Las piezas de cartón que no lleguen al tamaño de una carta y que deban estar juntas y ordenadas también estarán mejor almacenadas en una bolsa. Sin olvidarnos de las cartas. NO uses gomas. Insisto. Pueden estropear los bordes de las cartas y/o combarlas. Guárdalos también en bolsas, que para eso están.

2 Separa fichas y contadores por colores/jugador

Por norma general, las fichas vendrán agrupadas por formas en bolsitas. Eso significa, que cada bolsa habrá que abrirla para a continuación repartir los colores a cada jugador, y los colores no usados volver a guardarlos cada uno en su bolsita. Vamos, un aburrimiento y un esfuerzo innecesario.

La primera vez que abras el juego, identifica todos los contadores de cada color y agrúpalos. No seas perezoso y lee la primera página del manual, donde siempre vienen desglosados los componentes para identificar todas las piezas que pertenecen a cada jugador. Si sigues en duda, pasa la página y encontrarás un resúmen de preparación de juego, el que te indicará todo lo que debe tener cada jugador. Si, es un esfuerzo, pero merecerá la pena, créeme.

No te olvides de las cartas. Tanto tarjetas de referencia como cartas iniciales de cada jugador. Si van en la misma bolsa junto a los contadores, cada jugador podrá coger la bolsita de su color y, a continuación, sacarlo todo. Listo, no hay que repartir nada.

3 Recicla componentes

Antes de tirar nada a la basura, fíjate bien a lo que puedas dar uso. Todo lo que puedas reutilizar en vez de tirar a la basura está dando un beneficio doble. Sin devanarse los sesos, el propio contenido del juego puede reutilizarse como instrumento de almacenaje en la misma caja.

Muchos componentes suelen venir en pequeñas bolsitas de plástico de autocierre. Son fáciles de reconocer porque el cierre muestra una línea roja transversal. Estas bolsas son sensiblemente más frágiles, pero sirven perfectamente para guardar contadores pequeños.

Además, no pierdas de vista las bolsas de fundas que hayan quedado vacías tras enfundar las cartas. Guárdalas, porque nunca se sabe para qué juego necesitarás bolsas de más.

No sólo eso. Tras destroquelar todas las piezas de cartón, no te apresures a tirarlos. Si se cortan o doblan, puedes ser excelentes separadores a la hora de guardar bolsas o piezas en la caja. Recuerda, ¡el marco rectangular tendrá siempre la anchura exacta de la caja!

4 Usa un rotulador permanente para identificar cada bolsa

Lo tenemos todo bien guardado y separado en bolsas de todos los tamaños. Tras jugar, nos topamos con una decena de bolsas. ¡Y no recordamos qué piezas deben ir en cada bolsa! Resulta que las cartas no entran en cierta bolsa, y otra queda demasiado grande para las fichas de jugador. Usa un rotulador permanente antes de almacenar todo por primera vez, escribiendo el tipo de componente que debe introducirse en cada lugar. Ahorrarás tiempo, mareos y, probablemente, bolsas rotas y cartas dobladas.

5 Coloca la caja en vertical

Y aunque es algo obvio, no todo el mundo tiene la costumbre de hacerlo. Si estás empezando tu propia colección de juegos, procura colocarlos siempre en vertical. Así, será mucho más fácil sacarlos de su sitio sin tener que mover todo lo demás. En Trikimailu Jolasak podrás observar este mismo ejemplo en nuestra ludoteca, y verás qué práctico es.

Consejo de propina, jóvenes padawan.

EXTRA. Enfundad SIEMPRE las cartas.

Puede que dé pereza en un principio pero vuestro juegos, sobre todo los de cartas, lo agradecerán con creces. Evitareis raspones, bordes rotos/doblados, superficies gastadas y líquidos derramados. Incluso podréis pintar sobre las fundas con permanente negro. Si tenéis dudas o la gama de fundas se os queda grande, en Trikimailu Jolasak te ayudaremos a encontrar el tamaño adecuado.

Ale, sed buenos. ¡Que ya os vale tener la casa reluciente y que vuestros juegos de mesa parezcan ratoneras!

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