10 mecánicas básicas que debes conocer antes de elegir juego

Los juegos de mesa, al igual que cualquier videojuego o juego de cartas, presentan diferentes formas de jugar. Aunque la temática y detalles cambien, la mecánica que lo hace funcionar siempre parte de la misma base. Algunos se centran en explotar una única mecánica, mientras que otros juegos, posiblemente más complejos o profundos, hacen una mezcla de varias. Para que no os perdáis y podáis elegir el juego que mejor se ajusta a vuestros gustos, os presentamos la lista (casi) definitiva de mecánicas de juegos.

Además, nuestro simpático dependiente estará encantado de poder usar esta terminología y no tener que parafrasear. Si queréis dejarle impresionado por vuestros conocimientos, leed con atención y ¡elegid vuestro favorito!:
1. Colocación de trabajadores (“Worker placement”)

El corazón de los juegos de tipo “Euro”. Es, en esencia, una forma de permitir a los jugadores elegir y repartirse diferentes opciones o beneficios de un cúmulo central, disponible para todos. El término “colocación de trabajadores” se da por el hecho en que cada jugador usa un contador para marcar las opciones que elige para sí mismo; y muy a menudo, estos contadores tienen forma de persona (llamdo “Meeple”), comúnmente conocidos también como trabajadores, pues son asignados a una labor particular.

Suele encontrarse en juegos de cierta complejidad, donde los jugadores tienen la libertad de elegir la secuencia de acciones a elegir entre muchas opciones, permitiendo adoptar diferentes estrategias entre una partida y otra. Además, es una mecánica que la mayoría de veces viene acompañado por gestión de recursos o bazas para que los jugadores puntuen. Dice Hospital es un juego que implementa la colocación de trabajadores de forma simple y clara.
2. Draft

Es la estandarización de la clásica mecánica usada en los famosos “Catetos”. Suele encontrarse en general en juegos de cartas, aunque hay veces en que también puede verse usando contadores o losetas. Se basa en que cada jugador roba la misma cantidad de cartas, de las cuales se queda una y pasa el resto al jugador a su izquierda, recibiendo del mismo modo las cartas sobrantes del jugador a su derecha. El proceso se suele repetir hasta haber agotado las cartas.

Es una interesante manera de mantener el juego equilibrado, pues se evita que un jugador robe muchas cartas buenas y otros reciban morralla. Además, tiene mucha estrategia, pues un jugador sabrá las cartas que recibirán sus oponentes. Por otro lado, deberá evaluar las opciones y riesgos pues no sabrá las cartas que tendrá disponibles a continuación.

El archi famoso Sushi Go! Es el ejemplo perfecto de un juego basado en draft.

3. Subastas (abiertas y cerradas) (“Auctions”)

Como su propio nombre indica, algunos juegos delegan el método de obtención de cartas o puntos a una subasta. Casi siempre incluyen algún tipo de moneda que se obtiene durante el juego, obligando a los jugadores administrar sus riquezas para evitar pujar de más y caer en bancarrota. Hay dos tipos de subasta con grandes diferencias en su aplicación: subasta abierta y cerrada.

La subasta abierta es la clásica usada en las subastas que suelen verse en televisión y películas. Se presenta un bien, y cada jugador, por turnos, de pujar más que el anterior para poder hacerse con él. Es muy interesante la tensión que crea, donde cada jugador debe encontrar el momento para llevarse un bien que le interese por coste bajo, y a la vez intentar inflar el precio de los bienes que le interesan menos, para reducir la capacidad adquisitiva de sus oponentes. ¡Y todo ello, con el riesgo de acabar pagando por un bien no deseado! Juegos como Amun-Re o Alta tensión son ejemplos de una implementación perfecta de subastas.

La subasta cerrada es el equivalente al clásico juego de las piedras. Cada jugador debe seleccionar un número de monedas (o similar) en secreto, y todos los jugadores muestran sus pujas a la vez. Aunque es un método menos interactivo que el abierto, trabaja más la intuición y la memoria; conocer las intenciones y/o recursos disponibles de cada oponente facilita las decisiones.

4. Bazas (“Set collection”)

Es una mecánica simple pero muy recurrente tanto en juegos de mesa como, sobre todo, juegos de cartas. Se trata que conseguir grupos o combinaciones de elementos, donde la mayor, o el mejor, es el ganador. Por norma general se suele puntuar por mayor cantidad del mismo elemento y/o mayor variedad. Suele ser un complemento de apoyo para otras mecánicas para facilitar puntuar y calcular el ganador; además, suele verse en mucho juegos del tipo Euro, basadas en otra mecánica, como forma secundaria de ganar puntos. El ejemplo más claro de juego dedicado exclusivamente a las bazas sería Fantasy Realms.

5. Mayorías

En un punto a medio camino entre las subastas y las bazas, se encuentran las mayorías. Al igual que en las subastas, es una mecánica que recompensa al que mayor pago ha hecho y obliga a los jugadores a administrar su capacidad adquisitiva. Y tal como ocurre en las bazas, es un proceso que se realiza turno a turno, donde el mayor postor tiende a cambiar con frecuencia. Para mi gusto particular, esta mecánica es menos exigente y más llevadera que la subasta pura, a la vez que resulta más emocionante que la simple acumulación de las bazas.

Un juego excelente centrado en las mayorías es el no tan conocido Mafiozoo.


6. Colocación de losetas (“Tile allocation”)

Si no has jugado aún a Carcassone, debes hacerlo cuanto antes. Es el más claro ejemplo de cómo funciona un juego de colocación de losetas. Muy similar a los juegos basados en puzles, esta mecánica propone a los jugadores unir losetas de cartón con diversas imágenes o formas, ya sea en un tablero individual o en un centro de mesa conjunto. Se basan en unas reglas indicando en qué forma es posible unir losetas, y los puntos que otorga cada combinación de ellas. Indispensables para los fans de los puzles o los juegos familiares.
7. Gestión de recursos

Aunque su nombre parece indicarlo todo, es una generalización de muchos subgrupos de mecánicas similares. Aun así, todos parten de la misma base: un modelo económico de obtención, posible tratamiento y entrega de bienes diversos. Son juegos que, por norma general, ofrecen a los jugadores libertad de acción y recompensan la optimización.

Como en la vida misma, no basta con comprar/producir bienes, pasarlos por un proceso de manufacturación y comerciar con ellos para obtener beneficios. Hay que hacerlo más eficientemente que la competencia. A pesar de lo competitivo que suena, estos juegos tienden a ofrecer una experiencia agradable dado que la interacción entre jugadores es menor. Y aunque no se gane, la satisfacción de haber conseguido un motor económico viable es sempre fuente de motivación.La simpleza de Colones de Catán lo hace el ejemplo perfecto de un juego de gestión de recursos.
8. Creación de mazo (“Deckbuilding”)

Desde la notable popularidad de Dominion, muchas han sido los juegos que han seguido esta doctrina tanto como mecánica principal como supletoria. Los jugadores comienzan con una mano reducida de cartas simples que permiten adquirir otras cartas mejores o más complejas, los cuales suelen encontrarse en medio de la mesa, disponibles para todos. Todo lo que se obtenga irá a la pila de descartes, junto a las cartas jugadas, y eventualmente se barajarán en el creciente mazo pasando a formar parte de tus cartas disponibles.

De esta forma, las cartas que se roben turno tras turno serán cada vez mejor o más abundante, aumentando exponencialmente la capacidad de comprar cartas o realizar otras tareas que otorguen puntos de victoria. Los jugadores deben vigilar este proceso, pues una abundancia excesiva de cartas puede lastrar la eficiencia con que funciona y se cicla su mazo. Es el ejemplo perfecto de cómo “más no siempre es mejor”. Quien sienta curiosidad, está invitado a que pruebe el divertido Clank! y comparta su opinión.
9. Deducción / Asociación de ideas

Este género ha evolucionado mucho desde el antiguo y simplista Cluedo. Hoy día, los juegos de deducción son más apasionantes que nunca, tanto en sus versiones competitivas como cooperativas. Existe gran variedad de formas de jugar, pero en el fondo todas convergen en en un mismo principio: cada jugador, por turnos, puede revelar información o interrogar a otros jugadores en pos de acercarse a la solución, pero deben tener cuidado pues todos los jugadores podrán disponer de esa información. En formato competitivo, se resume a jugar al gato y al ratón con las pistas. En cooperativo, se trata de ir todos a una y evitar que unos jugadores confundan al resto o malinterpreten las pistas.

Con la hegemonía de las salas de escape, también se han popularizado sus versiones de mesa, variaciones basadas más en resolución de acertijos y puzles que en deducción e pistas.

Por otro lado, los juegos de asociación de ideas cada vez pegan con más fuerza. Dixit dejó huella con su jugabilidad, y muchos han sido los que han ido depurando o evolucionando las ideas que planteó. Ahora existe una gran variedad, tanto en formato cooperativo como competitivo, y todas se rigen por la misma norma: mediante palabras o imágenes a modo de pista. Los jugadores deben reflexionar y asociar esta información a una imagen en concreto entre un conjunto, siendo el objetivo acertar a cuál de todas esas se refería la pista. Podemos encontrar versiones muy trabajadas como Mysterium, o más sencillos y divertidos como Twins.
10. Riesgo (“Push your luck”)

A pesar de ser el tipo de mecánica que, personalmente, menos aprecio, entiendo la atracción que sienten muchas personas por estos juegos. Requieren menos pensar y planificar, y más tener suerte. En su mayoría son juegos, ya sea en su totalidad o parcialmente, dependen de dados para determinar el éxito de los jugadores. A diferencia del Parchís, estos juegos suelen permitir a los jugadores seguir tirando o arriesgándose en su turno, siendo cada vez más fácil llegar a pifiarla y perder todo el progreso. Por ello, se tratan de juegos de decidir cuándo plantarse, algo que suele despertar cierta ansia morbosa de “todo o nada”.

En todo caso, este tipo de productos son una alternativa saludable en comparación a los salones del juego y similares actividades. Ayudan a vivir la emoción sin el riesgo de recaer, y son una herramienta excelente para aprender a gestionar la mala suerte, aceptar la consecuencias de nuestras decisiones y jugar con deportividad.
Los Inseparables es una magnífica variante cooperativa de esta índole, mientras que High Score sería la alternativa competitiva.

Un comentario en “10 mecánicas básicas que debes conocer antes de elegir juego

  1. Muy buena entrada!!
    Como buen jugón ya me las sabía todas, pero he visto que has nombrado 2 o 3 juegos que no conocía y que ahora tengo ganas de probar 😉

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