Reseña Belratti

Hazte con un juego de asociación de ideas (por ejemplo, Dixit), conviértelo cooperativo, hazlo pequeño, más pequeño, lo bastante para que sea transportable a cualquier lugar. El explosivo resultado es Belratti, un pequeño gran juego que asegura horas de diversión para todas las edades.

Como ya he mencionado, Belratti es un juego de asociación de ideas. De forma cooperativa, los jugadores deben asignar en secreto cartas con imágenes dentro de diversas temáticas para después (el resto de jugadores que no han colocado cartas) tratar de identificarlas entre otras falsas.¿Simple? Lo es. ¿Y dónde está la parte divertida? En los matices, ¡por supuesto!

Gran parte de los juegos de asociación de ideas hacen uso de imágenes complejas y abstractas, para dificultar una asociación directa pero a la vez habilitar innumerables formas más creativas de asociar unas imágenes con otras: objetos parecidos, formas, colores, sensaciones, contexto… Todas estas opciones, muchas veces coinciden, por lo que el proceso de deducción suele basarse en localizar una pista obvia o, en su ausencia, buscar la imagen que en más de los rasgos previamente mencionados coincida.

En Belratti, en cambio, cada carta representa un objeto cotidiano. Sin florituras ni abstracciones. Un dibujo sencillo sobre un fondo beige, simulando el canvas de un pintor. Esta característica complica el proceso de asociación. Más aún, al estar obligado a emparejar varias imágenes a la vez a un único tema, se debe elegir con mucho cuidado para no marear tus compañeros. Y aquí es donde surge la magia. Ver cómo tus amigos o familia empieza  devanarse los sesos buscando todo tipo de improbables correlaciones entre las imágenes disponibles, tratando de deducir cómo piensas.

Y es que en este juego cooperativo hay mucho juego mental. Debes adentrarte en la mente de tus allegados para poder entender la selección de cartas que han hecho. Habrá quien se limite a lo obvio, escogiendo por uso o contexto directo, o tal vez por el color. Pero no siempre se disponen de bastantes cartas que encajen a la perfección. ¿Qué tipo de relación se habrá realizado para añadir las cartas de un reloj de arena, un cuaderno y una paleta de colores en la temática representada por un ratón de ordenador? Si lo habéis adivinado, ponedlo en los comentarios de abajo.

Como añadido, he de mencionar que es un juego cuyo grado de dificultad es fácil de ajustar. Hay cartas comodín que pueden usarse para conseguir ayudas puntuales, por lo que jugar con su disponibilidad puede cambiar el nivel de desafío. Por otro lado, se puede elegir entre colocar las cartas directamente asignadas en cada temática. De esta forma, aunque el resto de jugadores no sabrán qué carta pertenece a qué temática, sí que sabrán cuántas cartas deben asignarse a cada una. A veces, que haya cuatro asignadas  a una temática y ninguna a la otra puede facilitar mucho el proceso de elección. Por otro lado, se puede jugar al modo clásico, donde todas las cartas se apilan juntas, por lo que no se sabe cuántas han sido asignadas a cada lado. ¡Sorpresa!

En conjunto, es un juego portable, divertido, fácil de aprender, adecuado para todas las edades y que, aunque no lo creáis, hará que os conozcáis un poco mejor entre vosotros, al estilo de The Mind. ¿Podréis conseguir una puntuación perfecta?

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