NOT ALONE Reseña

Alien, Horizonte Final, Virus, Depredador… Todas diferentes, pero a su vez todas concuerdan en un nexo común: un grupo de humanos abandonados a su suerte que deben valerse de su astucia y actuar en grupo para vencer a una extraña entidad xeno que desea, en el mejor de los casos, comérselos. Bienvenidos a Not Alone, uno de los juegos que mejor ha sabido captar la esencia “survival horror” y lo ha convertido en un party game excelente.

Cuando hablamos de huir contra un monstruo o entidad todopoderosa, normalmente nos vendrá a la mente juegos del estilo Némesis o Alone (si, el parecido entre este título y el del juego que analizo resulta a veces confuso). Son títulos que tienen gran cantidad de figuras, tableros enormes, dados, cartas y unas mecánicas más complejas de lo que sería apropiado el jugador medio. Toda esta parafernalia está diseñada para sumergir al jugador en una experiencia peliculera, siempre centrada en el horror y la tensión que esto genera. Not Alone enfoca este género desde una perspectiva mucho más simple.

Como en todo conflicto humanos-monstruo, este juego enfrenta un equipo de entre uno y seis jugadores contra otro jugador que adoptará el papel de ente alienígena. Los jugadores deberán cada turno visitar localizaciones, representadas por cartas (inicialmente cinco, por lo que hay que leer poco). La criatura deberá elegir cada turno en qué carta estará acechando, dando cariñosos mordiscos a aquellos que pille merodeando cerca. Cada equipo tiene un contador que deben hacer avanzar para poder ganar. Los humanos lo hacen avanzar cada turno que avanza, y además algunas cartas de localización permite hacerlo avanzar más aún. El ente lo hace avanzar cada vez que atrapa un humano, o consigue dejar sin puntos de vida a alguien.

De este modo, se genera una dinámica de gato y ratón, que da pie a juegos psicológicos a medida que avanza la partida. Al inicio los jugadores tienen pocas localizaciones que visitar, por lo que la criatura lo tendrá fácil para atraparlos. Además, cada persona tiene una mano con una carta por cada localización inicial, por lo que cada vez que se mueve a un lugar, pierde esa carta hasta que las recupere todas en cierto lugar particular; la criatura, si está atenta, podrá calcular las opciones de los jugadores y adelantarse a sus movimientos.

Pero los valientes humanos tienen un arma secreta: la cooperación. Pueden hablar entre ellos para confundir la criatura, separarse para realizar varias tareas y sacrificarse para que el resto de compañeros actúen libres. Lo único que necesitan es sobrevivir hasta que llegue el rescate, y cuantas más localizaciones descubran más difícil se lo pondrán al monstruo para atraparlos.

Not Alone requiere poca superficie en mesa y su mecánica de juego de cartas permite jugar en cualquier espacio. Las reglas son lo bastante sencillas como para explicarlas en cinco minutos, y dado que las cartas de localización que tienen cada jugador resume el efecto de ese lugar, evita el tener que andar levantando o preguntando sobre el texto, tal como ocurre en otro juegos de mesa de gran envergadura.

De hecho, como la criatura es quien más trabajo mental deberá realizar, el juego es perfecto para grupos de jugadores heterogéneos (jugador veterano + jugadores con poca experiencia). El jugador veterano puede ser el alien, para que su partida sea intensa y desafiante; mientras, el resto de jugadores nuevos o casuales se pueden juntar en equipo para luchar contra el malo de la película.

Si se le suma que cada jugador jugará de forma diferente, cada alien actuará de manera distinta y el mazo de cartas especiales variará, el nivel de rejugabilidad es enorme. Por si fuera poco, hay disponible una expansión que aporta diez nuevas localizaciones que puede sustituir a las originales, o incluso mezclarse para aún más variedad. En resumen, un juego rejugable que es perfecto tanto para grupos grandes (máximo 7) como para pequeños, sea como juego de sobremesa o para abrir o cerrar noches de juego.

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