LOS AUTOS LOCOS

¡Bienvenidos a las Wacky Races! Los Autos Locos es el juego de mesa que más duro golpea nuestra nostalgia.

Incluye miniaturas detalladas de cada corredor que harán las delicias de los jugadores. De hecho, son un fantástico detector de viejunos. Si sientes una fuerte nostalgia al verlo, es que ya tienes una edad caballero. Afortunadamente, está diseñado para que los más jóvenes puedan disfrutar de las carreras locas. El funcionamiento del juego es suficientemente simple para que niños puedan jugar cómodamente, junto a habilidades únicas de un único uso que representan las características particulares de cada corredor, para que los más fanáticos sientan que conducen su vehículo favorito.

Mecánica simple

El juego rechaza por completo los dados, reduciendo mucho el azar de otros juegos de carreras donde gana el que mejor suerte tiene. El recorrido consta de casillas de diversos tipos de terreno por donde tendrán que avanzar. Para ello, los jugadores robarán cartas de un mazo común que muestran estos terrenos y tendrán que descartar las apropiadas a la siguiente casilla a la quieran mover.

Estrategia básica

Esto añade cierta táctica al juego, dado que en cada casilla sólo hay cabida para dos vehículos. Así, cuando un corredor fuera a avanzar a una casilla ocupada, en vez de ello, saltaría directamente a la siguiente casilla libre. Decidir cuánto avanzar es clave para, por un lado, aprovecharse de la regla de salto y, por otro lado, controlar quién va en cabeza.

¿Y por qué no sería buena idea ir siempre en cabeza? Aquí entra en acción Pierre Nodoyuna. Este corredor actúa independientemente a los jugadores (no puede ser seleccionado como corredor), y avanza después del turno de cada jugador. Por ello, acabará en cabeza regularmente. Al hacerlo, se detendrá y usará su activación para poner trampas para los corredores que le siguen. Por ello, el jugador que va en cabeza se topará generalmente con estas artimañas, haciéndole perder turnos, cartas o retroceder casillas. Más vale que tu corredor tenga alguna habilidad única para sortearlo ¡o quedará muy atrasado!

Modo Grand Prix

El propio juego incluye diversos recorridos como propuestas para carreras si no se quiere crear una carrera casera. Aunque la parte más divertida surge con la opción de hacer un campeonato, con varios recorridos a realizar antes de decidir quién es el ganador absoluto. Haciendo honor a la serie, Pierre Nodoyuna nunca podrá ganar, dado que estará demasiado ocupado poniendo todo tipo de gizmos cerca de la línea de meta. El modo Grand Prix es perfecto para una velada de carreras (dado que cada carrera no es particularmente larga) o para mantener el pique entre una quedada y otra.

Conclusión

Los Autos Locos es un juego sencillo, adecuado para todas las edades. Aunque se trata de un juego demasiado sencillo para mi gusto personal, es verdad que es perfecto para introducir personas de cualquier edad al mundo de los juegos de mesa de una forma divertida y evocadora. 

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