Detectives paranormales reseñas

Una muerte. Un misterio. Cinco investigadores de lo paranormal y un fantasma desesperado al borde de un ataque de nervios. Esto es Paranormal Detectives.

Este juego partygame mezcla la interpretación de imágenes (Mysterium) y el descubrir una historia a base de preguntas (Black Stories). Bebiendo de estas dos influencias, ofrece una experiencia intermedia, con sus pros y sus contras. Vayamos paso por paso; lo primero, una breve descripción del juego.

El fantasma tiene una historia secreta que termina con su defunción, y los investigadores deben descubrir QUIÉN lo asesinó, CÓMO murió, POR QUÉ lo hizo, DÓNDE y el ARMA del crimen. Por turnos, cada jugador realizará una pregunta de respuesta abierta (no valen preguntas de “si” o “no”, o “a” o “b”), y el fantasma responderá de una de muchas curiosas y crípticas maneras.

Si hay suerte, será sencillo: tal vez señale algo, haga un ruido o haya que leerle los labios. Puede que el fantasma sea algo más críptico: responde con cartas del tarot (al estilo Dixit o Imagine), pone marcadores en diferentes magnitudes en el “fantasmómetro” (como en Concept) o crea formas con dos cordones. Aunque es posible que la respuesta se vuelva más personal: usar la tabla de Ouija para hacer una lectura, dejar que el fantasma te dibuje formas en la espalda o guíe tu mano sobre el papel mientras sujetas un lápiz.

Básicamente, es un juego party compuesto de varios minijuegos cuyo marco general es adivinar qué le ha pasado al fantasma. Muy a favor del juego está la opción de jugarlo competitivo, ganando quien primero acierte la historia completa (o se acerque más a ella), o cooperativo, siendo un trabajo de equipo desvelar el misterio.

El juego competitivo destaca porque es dinámico. Los jugadores están más motivados a prestar atención a cada respuesta que da el fantasma y esperan ansiosos su turno para hacer una pregunta clave. Especialmente interesante a partir de 4 jugadores. La parte negativa es que, al ser competitivo, a quien se le de mejor interpretar las respuestas se lo pasará bomba; mientras tanto, a quien le cueste más, pasará media partida a oscuras, dado que cada jugador tomará notas en secreto.

El juego cooperativo es ideal para grupos más pequeños. Con más gente, es común que haya jugadores que se descuelguen de la partida y desconecten. Y es que, tal como ocurre con Black Stories, Paranormal Detectives en modo cooperativo puede producir bloqueos grupales. Como se debe adivinar la historia al completo y las respuestas son tan crípticas, es común que alguno de los puntos importantes se escape. Aquí es donde el fantasma tendrá que decidir, por ejemplo, si “edificio” es lo suficientemente parecido a “rascacielos” para darlo por bueno; o en cambio exigirá al grupo que acierten todas las palabras con exactitud.

En resumen, Paranormal Detectives es una evolución de juegos como Black Stories, donde convierte la interacción pregunta/respuesta en divertidos minijuegos. Además, resulta más intuitivo para jugadores nuevos en comparación a Mysterium. La única gran pega que tiene, aunque de fácil solución, es aquello que el propio Mysterium hace bien: marcar un ritmo a la partida. Las rondas son limitadas, pero es vital que tanto los jugadores como el fantasma tengan un tiempo límite para preguntar o responder, o el grupo puede llegar a aburrirse o saturarse con rapidez. Por suerte, los relojes de arena son baratos y fáciles de conseguir, así que no hay excusa. Un juego perfecto para sobremesas y fans del Cluedo y Black Stories.

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