ERA Edad media reseña

Cuando miramos este juego, lo primero que nos viene a la mente es un Roll&Write. Tal vez en su diseño inicial esa fuera la idea, aunque ahora nos encontramos con un juego de gestión de recursos y gran interacción con mérito propio. De hecho recuerda a títulos como Roll for the Galaxy

¿Cuál es la esencia de ERA?

  1. Lanza tus dados
  2. Obtén recursos
  3. Evita perder puntos
  4. Construye edificios con tus recursos
  5. Roba o evita ser robado por otros

Al final, el que más puntos tenga con su feudo gana. Hay pequeños matices en las reglas y pasaré a profundizarlos eventualmente. Pero, primero, lo más destacable: el aspecto visual.

Diseño llamativo

ERA Edad Media es colorido y capta miradas con rapidez. En principio es fácil caer en la conclusión de que todas las piezas son innecesarias. Limitándose a ser un Roll&Write estándar, con cada jugador dibujando con lápiz en su hoja de papel. Entonces es cuando juegas tu primera partida, y entendemos muchos matices. Resulta que cuando pierdes un edificio, es mucho más fácil quitar una pieza que andar con una goma borrando el contorno exacto en la laberíntica composición que tienes en la hoja.

Gracias al uso de piezas, los edificios de tu urbe y la de tus rivales son fáciles de identificar. Hace un sabio uso de colores intensos y un diseño de edificios muy detallado. El color gris de muros y torreones es particularmente neutro, y ayuda a resaltar cada pieza. Las composiciones finales son atractivas ciudades en miniatura que dan auténtica pena desmontar.

Dejando las piezas de lado, el resto de componentes se han producido con cariño: los dados, los marcadores de goma, el resistente tablero y la hora de referencia de los jugadores (que hace de pantalla). El resultado es que es un juego cómodo de manipular y mucho más dinámico que otros juegos del estilo.

Afortunadamente, han sabido mantener el tamaño de los componentes lo bastante pequeño para que el juego no ocupe mucho y su precio sea más que asequible. En esta época de los crowdfunding y los excesos, siempre es de agradecer esta atención en el diseño.

Estrategia en los dados (estrategias) 

De hecho, cada jugador tiene sus propios dados que lanza, repite y aplica por su cuenta. Esa característica hace que el juego se acerque mucho más a títulos de gestión de recursos. Y es que los dados presentan caras que ofrecen diferentes beneficios, dejando atrás la vieja numeración del 1 al 6. Así pues, ya no está tan claro qué lado del dado es mejor, por lo que generalmente, dependerá de la necesidad del momento.

Más aún, los jugadores pueden construir casas, palacetes, iglesias y torreones para hacerse con dados de otros colores, cada color con sus 6 caras únicas. De este modo, pueden surgir muchas y variadas estrategias para optimizar puntos e intentar evitar calamidades y saqueos. Las casas (amarillo) son la mano de obra que dan abundantes recursos básicos como comida, madera y piedra. Los palacetes (azules) es la burguesía que sólo comercia con los recursos más valiosos. Los torreones (gris) apenas dan recursos, pero permiten atacar otros jugadores o defenderse de ellos. Por último, las iglesias (blanco) son comodines que pueden otorgar un poco de todo y, sobre todo, permiten repetir otros dados. La composición de dados marcará durante la partida las acciones de los jugadores.

Pero ahí no acaba la estrategia. Habrá quien mantenga su número de dados bajo y sobrevivir con otros edificios que produzcan recursos, sin añadir dados. Y es que cada dado debe ser alimentado todos los turnos, por lo que cuanto más abundante sea tu composición de dados, más alimento necesitarás todos los turnos. Si no, la pérdida de puntos está asegurada.

De este modo, el juego obliga a decidir cuántos dados estás dispuesto a alimentar, de qué colores los quieres adquirir y cuántas veces te arriesgarías a repetir los dados en busca de una cara concreta.

Interacción entre jugadores

Lanzar dados es arriesgado, efectivamente, porque siempre hay una cara que contiene una calavera. Estos dados quedan bloqueados y no pueden ser repetidos. Cuantos más dados lances o repitas, más probabilidades de tener más cráneos a la vista. Depende del número de cráneos, ocurrirá un efecto adverso u otro. La gracia del juego es que algunos efectos se aplican a tí mismo, pero otros afectan solo a tus oponentes. Así pues, una estrategia válida puede ser buscar la cantidad exacta de cráneos para hacer la vida imposible a tus rivales. Una estrategia muy arriesgada, aunque las risas están aseguradas.

Si eso no es suficiente caos, los dados grises permiten obtener espadas o escudos. Al final de cada ronda, podrás saquear a todos tus oponentes que tengan una combinación de espadas y escudos menor que espadas tengas tu. Eso significa que si todos tienen al menos una espada y tu ninguna, todos tus oponentes te saquearán, dejándote pelado.

Esta intensa interacción entre jugadores abre nuevos caminos válidos para los que menos disfruten de los “solitarios en multijugador” y gusten, en cambio, de joviales puñaladas. La buena noticia es que el juego está lo bastante bien equilibrado para que alguien que se dedique a la más pura disrupción no estropee la experiencia al resto.

Modo solitario vs. multijugador

ERA Edad Medieval incluye un modo solitario. Un simple modo de construcción con apenas disrupción en el que debes ir mejorando tu puntuación. La gracia de este modo es que sólo dispones de 8 turnos, a diferencia del modo multijugador. Así pues, llegar a los 100 puntos es todo un reto. Tanto, que si superas esa marca el propio manual te acusa de haber amañado las tiradas.

Conclusión

ERA Edad media es un juego fácil de aprender, dinámico y lo bastante variado para que puedas explorar diferentes estrategias. Para la cantidad de componentes de plástico que incluye, el precio está muy bien, y los componentes son muy resistentes. Lo único que se echa de menos es algún tablero más para poder jugar a 5 o 6 jugadores. Quien sabe, tal vez en un futuro llegue una expansión que añada esta opción.

En cierto modo nos encontramos con dos juegos en uno. La modalidad multijugador es un juego con gran interacción (un eufemismo para las puñaladas traperas) de duración variable y el solitario es un juego de puzles de duración limitada. Así pues, seguro que cubre las necesidades de todo tipo de jugadores.

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